El Convenio 566 de 2017 suscrito entre la UAESP y Corpovisionarios, partió del supuesto de que los comportamientos relacionados con la separación en la fuente, la disposición de los materiales, la relación entre los actores del sistema de recolección de residuos, y en general, la manera en la que los ciudadanos generan y se deshacen de sus residuos, son susceptibles de intervenciones desde una mirada cultural. Esto, por supuesto, implica un análisis desde las creencias, las actitudes y las representaciones que tienen los individuos de sí mismos, de los actores del sistema de basuras, de sus conciudadanos, e incluso, de los mismos materiales que desechan en su cotidianidad.

Para ello, se identificaron cuatro poblaciones distintas que se encuentran estrechamente relacionadas con la generación de residuos, y su potencial aprovechamiento: ciudadanos residentes en Bogotá, personas recicladoras de oficio, servidores públicos de algunas entidades de la ciudad y visitantes a algunos centros comerciales y almacenes de grandes superficies.

El reporte de personas que afirma estar separando sus residuos en la fuente es muy significativo, sin embargo la cantidad de residuos aprovechables que llegan al botadero sigue siendo muy alto. El tema de la separación parece estar posicionado entre la ciudadanía bogotana, con lo cual es fundamental aprovechar la disposición de los ciudadanos para cualificar sus prácticas de separación y reciclaje.

Más de la mitad de los hogares sólo cuentan con un recipiente para los residuos en la cocina. Adicionalmente se confirmó que quienes tienen más de un recipiente en la cocina, separan más sus residuos, con lo cual se recomienda destacar la utilización de estos recipientes dentro de la estrategia pedagógica y comunicativa que se utilice. Esto debe articularse con el color de la bolsa por las razones antes mencionadas.

Las personas que más se preocupan por la separación, y más se ocupan de sacar la basura, son mujeres mayores de 55 años. El rol de promover la separación al interior del hogar es fundamental, si se tiene en cuenta que la principal dificultad para separar más en la fuente, radica en que todos los miembros del hogar lo hagan.

Dos de cada tres personas nunca han recibido formación o capacitación acerca de cómo reciclar, y los resultados de la encuesta relacionados con conocimientos muestran profundas confusiones relacionadas con qué tipo de elementos van en la bolsa de reciclables.

El sistema de separación en la fuente del distrito, consistente en la bolsa blanca y bolsa negra, está menos interiorizado por parte de los ciudadanos que la misma práctica de separación. Adicionalmente, la normativa del nivel nacional maneja colores distintos, con lo cual el grado de dificultad para los ciudadanos aumenta. Se recomienda hacer énfasis en el color de las bolsas de manera más clara y contundente, ya que éste es el nodo del modelo según el cual los recicladores recuperan el material. Esto implica un diálogo con el nivel nacional, y una alineación entre los dos modelos para que la pedagogía no sea contradictoria ni compleja.

Se recomienda que los proyectos de fomento de la separación en la fuente no se focalicen solamente en el personal de servicio doméstico o de aseo de los establecimientos, sino que se generen estrategias de corresponsabilidad que permitan que todos los ciudadanos adquieran conciencia sobre la importancia de su aporte en el ámbito de la separación

Es fundamental garantizar la calidad de la información en términos de los registros administrativos sobre la población recicladora. La caracterización de prácticas, creencias y representaciones que contiene el presente informe está basada en una encuesta realizada a una franja específica de la población recicladora, por lo tanto, no es posible generalizar las conclusiones.

· Es importante emprender estrategias de intervención social que promuevan la representación positiva de la población recicladora, no sólo con el objetivo de impactar positivamente las condiciones laborales del gremio en términos de su bienestar emocional, sino porque tienen también el poder de contribuir a la generación de conciencia ciudadana sobre la importancia de separar los residuos en la fuente.

· Se recomienda igualmente socializar de manera efectiva la norma según la cual se prohíbe la apropiación del material reciclable, por parte de las administraciones o personal de servicio de propiedad horizontal, para la venta o solicitud de contraprestaciones a los recicladores.

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